Envianos tu opinion Literatura Plástica Artesanías Teatro Fotografía Miscelaneas Música Enviá una foto Diccionario Links Amigas Inicio
 
Eduardo Parra
                                                                                        

                                                                              

Paris   ,  28 de Mayo 2010

              

 

 

De verdad mi corazón pide con intensidad estar junto a ustedes, a mis hermanos Jaivas y a mi Buenos Aires querido que no seré el primero ni el último en decirlo.

Sé que la emoción de este encuentro en estas dos funciones, desbordará el teatro con la emoción y los recuerdos ya tantos años contenidos. Sé que dos conciertos en una sala serán solamente el símbolo de este amor que naciera trémulo en Zárate y se desarrollara en Buenos Aires donde hasta el día de hoy los sentires son profundos.

La inmensa alegría de juntarse para entregar nuestra música que en una buena parte se la debemos a ese litoral, a esa cuenca, a esa gente y ciudades que nos brindaron su apoyo cuando más lo necesitábamos, se traduce en la alegría de saberse comprendido, en reconocerse como hermanos.  ¡Cuánto aprendimos ahí, en esa urbe, trabajando días y noches enteras no solamente en nuestra música incipiente sino que repletando de afiches Corrientes y Florida para llegar finalmente a las 6 de la mañana a un café a descansar y recibir rápidamente la noticia. ¡Che, nos taparon todo!... Nuevamente recomenzar para cursar la universidad de la vida que es virtual pero la más grande.

Fue en ese lugar donde nos profesionalizamos de verdad y pudimos de esta manera dar el gran salto hacia Europa. No lo queríamos de corazón, pero obligados por la cruel contingencia de aquellos tiempos que hacía de nuestras patrias un continente en llamas, la determinación fue severa: debíamos cruzar el charco si queríamos salvar nuestra cultura, nuestra música. ¡Qué contradicción!

Pero ya ven, aquí estamos. Aquí están Los Jaivas viviendo la experiencia de haber subsistido a todos los temporales, de haber sabido y aprendido a guardar el amor para siempre y que la distancia es ilusoria, que solamente es el amor el que triunfa, que solamente es la bienquerencia la que hará de nuestros países una sola patria altiva y serena. Las banderas cosidas de Chile y Argentina lo demuestran. Debería ser una larga guirnalda de banderas unidas por un sólo corazón que sabe latir en la bondad y la comprensión. ¡Ese es nuestro tesoro! La única riqueza que hemos podido aprender en nuestro recorrido y paso por esta existencia.

Es por esto que las lágrimas de emoción y los bailes de hermandad que habrá estas noches en el ND/ATENEO, serán tan puras como el alma de un niño que únicamente sabe que es amado y que se siente seguro por eso, siente el super poder de que todo lo puede hacer, de que todo está al alcance de la mano, de que todo es nuestro y de todos.

Yo quiero dejar constancia de este amor y sellar en este encuentro la eternidad de saberse querido, comprendido y amado.

Gracias, Buenos Aires. Gracias, Argentina. Gracias a Dios y a la Virgen que hablan en nuestros corazones por siempre jamás.

Eduardo Parra, con el corazón en Zárate y Buenos Aires.

 

 

 

 
Volver Inicio