Fin de año...
Envianos tu opinion Literatura Plástica Artesanías Teatro Fotografía Miscelaneas Música Enviá una foto Diccionario Links Amigas Inicio
 

Fin de año, la tía y su té con masas

 

Último día del año, todos preparan comida, yo me sumo desganado pero trato de ser parte de los festejos, compro las bebidas, una bolsa de hielo y preparo una mayonesa. Ah también compro frutas y preparo una ensalada de frutas que va quedando rica. No es problema tratar de  participar con la esperanza de los otros, el problema es saberme desarreglado. Me explico, todo comenzó apenas iniciado el año que hoy está por terminar, un día de enero encontré una camisa a la que le faltaba un botón, esto en principio pueden darse cuenta no significaba ningún problema de importancia, sino fuera porque pocos días después comenzaron a faltar botones de otras prendas.

Bueno el año avanzó en medio de una singular fuga de botones, y a medida que pasaban los meses me vi obligado a andar con las camisas a medio cerrar al principio y totalmente abiertas sobre el fin de año.

A mediados de año, ahí por Junio una tía con la que tomaba el té en el jardín, viendo mi preocupación para sostener la ropa cerrada, ya para ese entonces me faltaban casi la mitad de los botones de cada prenda, entró a su habitación y trajo una vieja latita, originalmente había sido una cajita de bombones que algún novio le había regalado hace muchísimos años. Cuando abrió la cajita en la mesa del jardín se apresuró a decirme, estas alfileres de gancho las guardo hace muchos años, te las regalo, creo que es lo que necesitas. Pobre tía, para ella el té de la tarde era la mayor experiencia de emociones que tenía cada día, hace de esto lustros. Ella inmersa en su mundo de sábanas blancas y cuellos planchados  veía que yo no podía andar por la vida desarreglado, sin botones, pero yo pensé que  tampoco era justo que anduviera por ahí lleno de alfileres de gancho, cuando era seguro que nunca podría acomodar la ropa derecha con esos viejos ganchos muy de tía de té con masas.

Bueno así llegué al mes de diciembre, mes en el que los botones que aún conservaba mi ropa terminaron de huir, dejando toda mi ropa desarreglada, caída, los pantalones los voy sosteniendo con soguines, las braguetas permanecen abiertas , las camisas a veces las anudo pero como podrán imaginar ando por la vida desarreglado porque los botones de mi ropa han desaparecido.

Así enfrento un fin de año, de un año que comenzó con perdidas y se profundizaron hasta el abandono total de los botones para conmigo, llego al brindis con un estado de confusión, desasosiego y angustia que me impide mostrarme alegre. Bueno, a parte se imaginan que no puedo ocultar fácilmente el desarreglo, a pesar que para el brindis utilicé  alfileres de gancho de la cajita de la tía, y pensé al levantar la copa en el té con masas.       

 

GUI

                        

Guillermo Contreras 

 

 
Volver Inicio

 

 guicontreras@laveredadelsol.com.ar