Escritores de Centenario 
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Poemas y narrativas de los escritores de Centenario

Neuquen, Argentina

publicados en Círculo Litererio Nº 17

de marzo de 2012

Nely Laurent

 

 

 

EL PASO DEL TIEMPO

 

Las persianas bajas:

Mi pueblo está viejo…

Canastas con ruedas:

Los brazos cansados…

 

Las viejas recorren

las calles del centro

por esas veredas

que ayer retozaron.

 

El mismo camino

de hace tantos años,

pero hay caras nuevas,

otras se marcharon…

 

Los cabellos blancos,

miradas perdidas:

Tal vez escrutando

que fue de sus vidas…

 

Volver a la casa…

Preparar comida,

que vendrán los nietos

y en lo de la abuela:

 

Les espera siempre

¡La mesa tendida!

 

Nely

 

 

VESTIDA PARA AMAR

 

Besos largos y profundos

que me dabas en la boca

y yo toda como loca

me sentía estremecer.

 

Eran horas de mi vida

que vivía con locura

el romance de una dicha

me llenaban de placer.

 

Más los años que han pasado:

Y yo toda muy viejita,

me quedé con los recuerdos,

ilusiones de un pasado,

que me hacen padecer.

 

No te espero…y me muero

angustiada y sin anhelos,

soy tu novia que ha llorado,

¡El vestido y el amor!

 

Agustín Hernández

 

 

 

 

TU CARIÑO

 

Con el alma soñando

y el corazón palpitando

ella…lo encontró una mañana,

entre risas y gorjeos.

 

Entonces le dijo:

Que placer es verte de nuevo,

con tu gentil sonrisa

y tus ojos tan alegres.

 

Leo en tu memoria,

momentos muy felices,

cuando allá entre montañas…

vivías amando.

 

Han pasado tantos años,

pero bien lo sabes,

que siempre regreso,

a conversar contigo.

 

Has crecido en el cuerpo,

en espíritu y mente…

pero siempre…siempre,

guardas celoso tu alma de niño.

 

Se que soy tu primavera,

que te emociona hasta el delirio,

me escondes muy dentro tuyo…

es así, como siento tu cariño.

 

Oscar Méndez Brand

21-08-2011

 

 

Ramón; el Lechero de mi Barrio

 

 

Ramón sale al patio; su madre riega las plantas que adornan la entrada de la casa en dos grandes macetas  ligadas a izquierda y derecha de la puerta; una de ellas cargada de jazmines  y  la otra con  violetas radiantes de color. Al costado izquierdo las glicinas  llenan de vida  al entorno del jardín..

Pascual, su sobrino ,le ayuda a cargar en el carro lechero los tachos estañados ,pesados por  su previo llenado. No olvida nunca, antes de cerrarlos , acercarlos a  una canilla cercana, para agregarle agua a la leche y“ estirarla”, dice él,; “siempre pura “ante cualquier suspicacia de las clientas; responde enojado ,“ Señora, esta leche es pura  y fresca como la lechuga que tengo en mi quinta”…                                                                                      

 

En el fondo está “ Pregunte”, su caballo, que espera  ser enganchado a las varas del carro para salir al reparto.

Todo listo; Ramón abre el portón, sube al carro y azuza a Pregunte para animarlo.  El primer cliente, Don Segundo lo está esperando , ¡ Hoy no te puedo pagar, porque viene mi hija a comer conmigo ; gasté mucho en la carnicería y en el almacén de Don Paco;  disculpame , Ramón ¡! Después te lo pago!

 

Sus clientes nunca andan derechos en su  economía y le piden fiado;  Ramón anota la deuda en una libretita  ,que pronto la cambiará por otra mejor y más grande , para evitar la constante pérdida , que lo aflige cuando no la encuentra ;!ésto no es vida,  esto es pura pérdida,  exclama compungido!

 

Cuando Ramón pensaba  abrir el último tarro del reparto, en un desnivel, tropezó , volcando todo el contenido sobre la veredas; él no llora sobre la leche derramada, pero maldice su mala suerte y piensa ,! mañana salvo los gastos echando un poco más de agua a la leche! ¡ Basta la salud!! Hay que saber sufrir!

Omar Gamarra            Marzo de 2012  

 

Ocaso de lágrimas

 

La tarde acompasa su agonía de otoño

y una lluvia de ocres ensueños    

despierta sortilegios,

mientras respiro un huracán de primaveras

despertando arreboles de coral

en el perímetro de este holocausto.

 

Una mariposa de pretérito embrujo

hilvana, indolente, prefijos de aurora

sobre la almohada infinita

de mis letargos,

acunando luciérnagas

en el crepúsculo de tu mirada.

 

Y un silencio de sombras y auroras

seduce mis espejos clandestinos

allí, donde duermen estrellas fugaces,

en este ocaso de lágrimas…

y en el calendario de brújulas y naufragios

nacen soles que inundaran mil pájaros de soledad.

 

Estela Colón

 

 

 

La risa

 

Ríe, vamos, ríe, ríe, que tu risa fresca de cada instante hará mitigar la pena que te aqueja. Ríe, con ganas, que el sol cada amanecer nos regala sus rayos tibios sobre ciudades con edificios fríos, y esos mismos rayos se extienden sobre mares y praderas interminables. Ríe, que la luna con su historia de miles de milenios, al igual que el sol, nos acompaña con sus facetas diversas e inspiradoras. Ríe, vamos, ríe, que cada septiembre revientan millones de capullos, que luego se convertirán en flores perfumadas y multicolores. Ríe y canta… canta como los pájaros mañaneros que nos regalan sus trinos fantásticos, cuales aprendices de tenores de otro mundo maravilloso.

Ríe, vamos, ríe, que contigo están el sol y la luna, las flores y los pájaros. Están contigo y con nosotros asimismo las estrellas, los poetas, los soñadores, los niños felices, los ancianos con memoria.

También está todo lo demás, pero que todo eso no te quite las ganas de reír.

                                                                               Carlos Montanelli

 

 

JUDITH  MUÑOZ

 

                           Del libro  “ESPERANZA… SIEMPRE ESPERANZA”

 

 

 

“ Adviento “

 

 Tiempo de soledad bella y serena

que  se ofrece inmortal y sacrosanto.

Porque es vida y señal inmaculada,

presto embriaga de amor al mundo entero.

 

Tiempo de bendiciones y esperanza:

gozosa humanidad que se despierta,

con un nuevo vigor que la distingue:

por ser más fraternal y solidaria.

 

Y ser la luz de Cristo el gran empeño,

¡ el defender la vida un compromiso!

que nos mueve gentil desde un Pesebre.

 

Ésta la invitación y la respuesta:

Amar y trabajar por los hermanos;

¡un tiempo promisorio: es el Adviento!

 

Judith Muñoz

 

 

 

 

 

 

       

ÍDOLO DE ESPUMA

 

Nacías en el vientre de tu madre,

mis caricias de padre no sentías.

Tal vez mi juventud o mi inconsciencia

hicieron que perdiera aquellos días.

 

Pasaron nueve lunas, en un amanecer,

temprano, no bien llegado el día,

se hizo sentir tu llanto en melodía

y tu presencia en la casa fue alegría.

 

Por vivir en un mundo de ilusiones,

inconsciente me perdí aquellos días.

 

Pero fue que en el carruaje de mis sueños

tirado por corceles de aventura,

se detuvo en tu sonrisa y tu mirada

y me dejé llevar por tu ternura.

 

Tomados de la mano caminamos

venciendo cuanto obstáculo surgía,

en cada amanecer una caricia,

en cada amanecer un juego había.

 

Hoy te pido disculpas si no puedo

acompañar tus juegos como antes,

es la vida, la vejez, quizás los años

que menguaron mis ansias desmedidas.

 

Soy tu “Ídolo” de espuma que se pierde

en la simple brisa de un suspiro,

que en cada amanecer te está esperando

y agradece a Dios que hayas venido.

 

 

 HÉCTOR  MANUEL  GARCÍA  ARIAS

 

 

 

 

 

 

 

 

Nely Laurent

elateneonelidalaurent@hotmail.com

 

 

 
 
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