Envianos tu opinion Literatura Plástica Artesanías Teatro Fotografía Miscelaneas Música Enviá una foto Diccionario Links Amigas Inicio

 

Faro Punta Medanos

Entre los naufragios más rememorados que se produjeron en las inmediaciones

de Punta Médanos – Pueblo Marítimo, vale la pena resaltar algunos según la

cronología de los sucesos.

 

• Karnak


Según distintos testimonios, este buque perteneciente ala Compañía Kosmos de Hamburgo (Alemania), habría

 encallado en 1878 a  cuatro kilómetros al sur de Punta Médanos. Se trataba de un mercante de ultramar de 80

 metros de eslora y 10 de manga, con una  estructura de hierro capaz de desplazar 3.500 toneladas. Algunas

versiones sostienen que luego de su hundimiento, reapareció en la costa en la década del ‘20 luego de haber

estado sumergido durante 50 años, debido a que el mar se fue retirando lentamente de la playa hasta dejar

visible el casco de la nave.


Esta versión tan pintoresca ha quedado descartada hace dieciséis años por nuevos estudios históricos que la

 contradijeron.


Atravesado sobre la playa, el Karnak era un gran obstáculo para el tránsito de carruajes, autos y camiones

que iban y venían desde y hacia Pinamar. Por eso en la década del ‘30 un estanciero de la zona abrió su casco

 con un soplete, facilitando así el paso  vehicular. La investigación que llevó a cabo la Administración Nacional

de Hamburgo dictaminó que el capitán Carlssen, a cargo del barco, se guió incondicionalmente por un mapa

de navegación mal confeccionado, y que por este motivo navegó demasiado cerca de la costa. Que siendo,

 además, una noche muy oscura, no logró avistar la playa a tiempo. Y determinó que “la varadura del vapor

 se debió a que el capitán Carlssen se equivocó acerca de la dirección de la corriente en la costa argentina;

que no se le  puede hacer un reproche más duro de lo que resultaron sus propias declaraciones; y que

aparentemente luego todo lo que ha hecho  fue más que razonable para salvar al vapor”. 


Para visitar los restos del Karnak hay que transitar por la ruta de la costa, hasta la rotonda de Punta

Médanos. Al girar hacia la playa se lo puede encontrar a unos 2.000 metros hacia el sur. Esta zona,

también conocida como de “Grandes Médanos”, constituye junto al naufragio un atractivo turístico

sumamente especial.

 

• Anna


Este barco alemán encalló el 1º de Julio de 1891 a causa de un violento temporal, siendo su capitán

Peter Pieper Jr. Los restos  quedaron a unos 600 metros de la costa, cuatro kilómetros al norte del

 Faro de Punta Médanos.


Una vez varado, el capitán y algunos tripulantes fueron en botes hasta la playa. Allí encontraron ayuda

entre varios puesteros de las estancias vecinas, quienes en forma permanente iban y venían de la costa

 hacia la nave para rescatar su cargamento. En uno de esos tantos viajes, murió el capitán Pieper y,

según algunos historiadores, su cuerpo fue enterrado en aquella misma playa, justo frente al naufragio

de su barco.


La Corte Naval de Hamburgo, en Alemania, sólo recibió críticas hacia el capitán por parte de los tripulantes

que fueron a brindar sus testimonios. Para  ese entonces el capitán Pieper había fallecido, perdiéndose

para siempre su versión de lo ocurrido.

Con respecto a los restos del Anna, muy a pesar de las expresas indicaciones que dejara al morir don

 Rafael Cobo en 1945, quien como dueño de la estancia más próxima a la nave pidió que la misma fuese

 conservada como “patrimonio histórico familiar”,

 entre 1964 y 1965 se hizo desguazar por los mismos titulares por herencia de aquella fracción de campo.


Hoy nada permite imaginar que durante muchos años el Anna fue una de las principales curiosidades

 turísticas de la zona, untípico paseo al cual se llegaba en carritos tirados por caballos.

• Vencedor


El Vencedor e ra una nave mercante argentina propiedad de la Compañía Mihanovich que, al mando del

 capitán Lorenzo Nielsen,  encalló el 24 de Abril de 1936 a 9 kilómetros al sur de Mar de Ajó. Este barco

a motor realizaba habitualmente el servicio desde  Buenos Aires hacia los puertos de Mar del Plata y

Necochea, transportando mercaderías generales. Al momento de naufragar, su   cargamento constaba

de dos camiones Ford, latas de cerveza, azúcar, vinos, aceites, maderas, chapas, chocolates, yerba mate,

 cueros y chapas de zinc. El capitán Nielsen estaba en esa oportunidad acompañado por trece tripulantes y

 afortunadamente no hubo que lamentar ninguna víctima fatal en ese momento. Los días posteriores a la

encalladura del Vencedor, muchos habitantes de la zona se dedicaron a retirar la mayor cantidad de mercadería

 posible, además de llevarse varios restos de la nave. Pero en la mañana del 28 de Julio de 1936, accediendo

por una escalerilla que habían dejado abierta quienes rescataban dichas mercancías,   los hermanos Vaquero

(Héctor, de 9 años; Alfredo, de 12; y Gilberto, de 16), no advirtieron que la marea poco a poco comenzaba

a subir. El hijo mayor logró regresar a la playa con mucha dificultad para pedir ayuda, aunque por aquellos

 años el Faro de Punta Médanos no tenía elementos de salvataje lo cual hizo fracasar cualquier posibilidad de

 rescate. Además, la lluvia, el frío y la   inminente oscuridad complicaron aún más las cosas. Recién al amanecer

 comprobaron que el mar ya cubría todo el buque y que

 

 ambos niños habían perecido ahogados. Uno de los  cuerpos fue hallado en cubierta y el restante fue devuelto

 por el mar quince días después en Santa Teresita.

Actualmente los restos de Vencedor, de 35 metros de eslora y 8 de manga, construido en 1900, sólo evocan

en los lugareños un lamentable recuerdo.

 

• Triunfo


Era una embarcación mercante de nacionalidad argentina, con una eslora de 50 metros y un casco con tres

 mástiles. En noviembre   de 1941, al mando del capitán Jack Aljanati, encalló a 2.800 metros al norte del Faro

de Punta Médanos. Al momento del naufragio   se dirigía hacia el puerto de Mar del Plata con un cargamento

 general, cuando fue sorprendido por una violenta tormenta. Debido al   fuerte oleaje, el encargado del faro

no pudo implementar ninguna tarea de rescate. Apenas al día siguiente los tripulantes del buque   pudieron

llegar a la costa, mientras las bodegas prácticamente repletas de latas de galletitas y de golosinas, terminaban

 de

 

inundarse. De allí que como anécdota pintoresca, siempre se cuenta que los lugareños sufrieron una tremenda

 indigestión al comerse  toda la mercadería.

Hoy Triunfo se encuentra totalmente sumergido y si bien gran parte de su estructura fue saqueada por grupos

 organizados, sus restos aún representan un constante peligro para la navegación.

 

• Quo Vadis


Este barco a motor con un casco de madera de 13,35 metros de eslora y 4 de manga, naufragó frente a

Quequén el 31 de Agosto de 1946. La causa de su hundimiento se atribuyó a un fuerte temporal, que primero

 lo montó sobre una gran ola y tras hábiles maniobras para tratar de estabilizarlo, sufrió otra fuerte embestida

 que lo destrozó por completo. Sólo pudieron salvarse dos de los siete hombres que llevaba a bordo. Sus restos

 están hundidos en las cercanías de Punta Médanos.

 

• Pionero


El Pionero fue un barco de 26,35 metros de eslora y 7,10 de manga, con un casco de acero, que había sido

 construido en un astillero   de Tigre, en la provincia de Buenos Aires. Apenas ocho meses de botado, el 7 de

Julio de 1969, naufragó en medio de un temporal entre los faros de San Antonio y de Punta Médanos, sin dejar

 sobrevivientes.

Las naves Aldebarán y Cormorán navegaban cerca de Pionero, aunque no a la vista, al momento del

hundimiento. Fue precisamente el Cormorán quien recibió el mensaje final por radio, un escueto “¡Nos

 hundimos!”. A bordo se encontraban nueve tripulantes y también su dueño, Jorge Napoleone, quienes

 regresaban desde Mar del Plata porque el mal tiempo les había impedido pescar.

Luego de una semana de búsqueda, se determinó que ninguno de los navegantes había tenido tiempo de

utilizar sus elemento s de salvataje. Además, teniendo en cuenta las pésimas condiciones climáticas -el

intenso frío y el gran oleaje-, concluyeron que en el supuesto caso de haberse arrojado al mar ninguno

de ellos hubiese podido sobrevivir mucho tiempo flotando en el agua.

 

 

• Otros naufragios


En Punta Médanos naufragaron las lanchas pesqueras Pumará y El Halcón durante la intensa tormenta de

Santa Rosa del año 1946. 


Del Pumará aparecieron algunos restos y en la cabina se encontró el cuerpo sin vida de Luis Valentín aferrado

al timón.

El Halcón se partió en dos cuando un buque de gran porte que intervenía en la búsqueda intentó remolcarla y

los seis cuerpos de los tripulantes que estaban en su interior se dispersaron por el mar para ser rescatados

varios días después. En realidad eran siete, pero uno de ellos no se hallaba en la cabina.


Las lanchas Palma Madre y Happy Days se hundieron entre San Clemente del Tuyú y Pinamar, no pudiéndose

 establecer  exactamente el lugar de los naufragios.

En esa época el aceite de hígado de tiburón era sumamente apreciado y todas estas lanchas estaban dedicadas

a su captura.

El hundimiento de las cinco embarcaciones en la mencionada tormenta significó la pérdida de 33 vidas.


En una extraña coincidencia, dos años más tarde, en setiembre de 1948, durante la campaña de pesca del

tiburón se perdieron 33  vidas y otras cinco lanchas que naufragaron frente a Carmen de Patagones.

 

 

Reconocimiento:  

 

la información consignada en estas crónicas ha sido extraída en su mayor parte de

la obra “La fantasía del naufragio” de la historiadora y conferencista Lic. Adriana S. C. Pisani.

La autora ha publicado también "Vuelven los pescadores", "Nos hundimos" e "Historias del Salado y

la Bahía".

 

Fotos y datos de Miguel

 

 

   

Volver Inicio